Contorno. Dirección

Contorno
La línea describe un contorno. Hay tres contornos básicos; el cuadrado, el círculo y el triángulo equilátero, cada uno con un carácter específico y rasgos únicos, y a cada uno se le atribuyen gran cantidad de significados, unas veces mediante asociación, otras mediante una adscripción arbitraria y otras, en fin, a través de nuestras propias percepciones psicológicas y fisiológicas. Así, al cuadrado se asocian significados de torpeza, honestidad, rectitud y esmero; al triángulo, la acción, el conflicto y la tensión; al círculo, la infinitud, la calidez y la protección, por ejemplo.

Imagen del libro La sintaxis de la imagen, de D.A. Dondis
A partir de estos contornos básicos derivamos mediante combinaciones y variaciones inacabables todas las formas físicas de la naturaleza y de la imaginación del hombre:

Imagen del libro La sintaxis de la imagen, de D.A. Dondis
Dirección
Los contornos básicos expresan tres direcciones visuales básicas:
- el cuadrado, la horizontal y la vertical
- el triángulo, la diagonal
- el círculo, la curva
Y cada una de las direcciones visuales tiene toda una serie de asociaciones y constituye una herramienta valiosa a la hora de crear -y comentar- mensajes visuales. Así, la referencia horizontal-vertical del cuadrado se asocia a la tranquilidad, la estabilidad, el equilibrio. Mientras que las formas triangulares implican riesgo, desafío o emociones La diagonal, es, por el contrario, la fuerza más inestable, y por ello, también la más provocadora y amenazadora. Las curvas tienen significados que se asocian a la repetición, al movimiento, pero tambien al calor, a la calidez y la sensualidad.

Joan Hernández, 2005
Texto de la exposición en el Museo nacional de arte abastracto, Cuenca:
La selección de obras se cierra, de forma exquisita, con Sin título – 64 (2005) (cat. 130), un trabajo que, lejos de ser conclusivo, se antoja como una especie de puerta abierta hacia un lugar que, malogradamente, no podremos frecuentar como espectadores. En ella aparece la silueta de un montículo apenas ondulado que se cruza transversalmente sobre la superficie inmaculada y frágil del papel Japón. Encaramada en lo alto de este ligero promontorio puede observarse una pequeña construcción sin puertas ni ventanas, más una señalización topográfica que un lugar habitable.
Veremos cómo los publicistas juegan con estas asociaciones a la hora de elaborar sus mensajes


Fuente texto: La sintaxis de la imagen, D.A. Dondis
Editorial Gustavo Gili, S.A. , 1976
Editorial Gustavo Gili, S.A. , 1976
